El Congreso de los Diputados dio su visto bueno el martes pasado al Anteproyecto de Ley de Cambio Climático. A su vez, en Canarias, la Consejería de Transición Ecológica trabaja en el borrador definitivo de su propia norma para proteger al Archipiélago de la emergencia climática siete meses después de iniciar consultas con colectivos de las Islas para consensuar los apartados que debe incluir. El Ejecutivo autonómico ha adelantado a esta redacción que el documento estará disponible en junio para la participación pública y que una de sus grandes apuestas es la movilidad limpia y la restricción de la circulación de los vehículos contaminantes. De esta forma, las medidas se ajustan a la Ley estatal, que pretende alcanzar una caída de las emisiones de CO2 hasta un 20% en 2030 y adaptar el territorio a los impactos irreversibles de la crisis medioambiental. 

Una de las oportunidades que el Anteproyecto ofrece a los territorios insulares de Canarias y Baleares es la opción de solicitar al Ejecutivo central la puesta en marcha de medidas de promoción de la movilidad sostenible y de control de la circulación de furgonetas y turismos que generen altos niveles de polución. La Consejería de Transición Ecológica ha apuntado que este apartado ya está contemplado en el borrador autonómico. "Independientemente de la Ley Estatal, que vemos como un avance positivo, en el documento canario contemplamos medidas más ambiciosas", han señalado fuentes del área. Sin embargo, el departamento que dirige el consejero José Antonio Valbuena no ha dado más detalles por estar el borrador en su última fase de elaboración. 

En el Anteproyecto estatal se recoge que, a partir de 2040, los automóviles que salgan al mercado deben ser de cero emisiones. De esta forma, se intenta combatir una de las principales fuentes de contaminación: los transportes de carretera alimentados por combustibles fósiles. Estos componentes tóxicos dispersos en el ambiente golpean de forma directa a la salud pública, provocando dificultades de respiración, cefaleas, insomnio e incluso la muerte, según la Dirección General de Tráfico. Greenpeace, en uno de sus informes sobre la mejora de la calidad del aire ante la restricción del tráfico aéreo, marítimo y terrestre con motivo del estado de alarma decretado para frenar la propagación de la COVID-19, apuntó que la polución está "detrás de la muerte de 4,5 millones de personas al año en todo el mundo". 

La confianza en el transporte público

Uno de los principales pilares sobre los que las administraciones públicas se han apoyado en los últimos años para fomentar la movilidad limpia es el transporte público. Pero la crisis sanitaria del coronavirus ha mermado la confianza de la población en la seguridad de estos espacios cerrados. El viceconsejero de Presidencia, Antonio Olivera, señaló que los usuarios pueden percibirlo como un foco inseguro ante la reducción de los espacios compartidos con otras personas y la posibilidad de contagio. Para combatir esta impresión, se tomarán "medidas de prevención" y se hará un "esfuerzo especial para promocionar los desplazamientos respetuosos con el medio ambiente".

En esta línea, el Plan de Reactivación Económica y Social del Gobierno de Canarias hace especial hincapié en priorizar el teletrabajo cuando sea posible. "Esta apuesta [...] no debe interpretarse como algo que responde exclusivamente a la necesidad de estar preparados ante un posible rebrote del virus o de futuras pandemias. Detrás hay una visión más estructural, fundamentada en la mejora de los parámetros competitivos, la sostenibilidad y la resiliencia", apunta el documento.

Asimismo, el pacto de reconstrucción destaca que existirá un compromiso para avanzar en este sector de desplazamientos respetuosos con el entorno natural, "con especial incidencia en las áreas metropolitanas y urbanas del Archipiélago". 

Radio Online



LOWE CREATIONS